En enero de 2025, la industria manufacturera argentina operó con el 55% de su capacidad instalada, según datos publicados por el INDEC. Si bien este porcentaje representa una leve mejora respecto al 54,6% registrado en el mismo mes de 2024, cuando el sector aún sentía los efectos de la devaluación de diciembre de 2023, la cifra sigue siendo preocupante. De hecho, se trata del segundo peor enero desde que el INDEC comenzó con esta serie de mediciones en 2016, lo que refleja un proceso de recuperación estancado y una marcada heterogeneidad entre los distintos rubros industriales.
Sectores con mejor desempeño
Los bloques sectoriales que mostraron un nivel de utilización de la capacidad instalada superior al promedio general fueron:
- Refinación del petróleo: 84,6%, impulsado por un mayor procesamiento de petróleo crudo.
- Papel y cartón: 67,3%.
- Sustancias y productos químicos: 66,0%, con un crecimiento interanual significativo debido a la recuperación del polo petroquímico de Bahía Blanca, que en 2024 había sufrido las consecuencias de un temporal.
- Productos alimenticios y bebidas: 61,0%, favorecido por una mayor molienda de oleaginosas.
- Industrias metálicas básicas: 59,3%, aunque este sector registró una caída interanual importante, según la Cámara Argentina del Acero, que reportó una disminución del 26,5% en la producción de acero crudo.
Sectores con peor desempeño
Por otro lado, los rubros que operaron por debajo del promedio general fueron:
- Edición e impresión: 52,1%.
- Productos minerales no metálicos: 43,3%.
- Productos del tabaco: 40,8%.
- Productos de caucho y plástico: 39,6%.
- Metalmecánica (excepto automotores): 38,1%, aunque este sector mostró una mejora interanual vinculada a la fabricación de maquinaria agropecuaria y aparatos de uso doméstico.
- Industria automotriz: 34,8%, con una recuperación respecto a enero de 2024, cuando operaba al 25,7%, gracias a un aumento en la producción de unidades.
- Productos textiles: 33,9%, el sector más afectado.
Análisis y perspectivas
El informe del INDEC destaca que, si bien algunos sectores como los productos químicos y la industria alimenticia muestran signos de recuperación, otros, como las industrias metálicas básicas, enfrentan desafíos significativos. La caída en la producción de acero crudo, por ejemplo, refleja las dificultades que persisten en el sector industrial.
En términos generales, la industria manufacturera argentina sigue mostrando un desempeño desigual, con algunos sectores recuperándose lentamente y otros estancados o en declive. Este panorama refuerza la necesidad de políticas específicas que impulsen la reactivación industrial y aborden las problemáticas particulares de cada rubro, en un contexto económico que aún no logra consolidar una recuperación sostenida.